
jueves, marzo 6

Bitácora de Viaje
viajes del viajante

El viaje cantado de la semana. Gustavo Cerati|lago en el cielo
Un lago en el cielo quiero ser suave para evitar tu dureza apago tu fuego enciende mi agua puede que no haya certezas Vamos despacio para encontrarnos el tiempo es arena en mis manos sé por tus marcas cuanto has amado más de lo que prometiste Hoy te apuré (estaba tan sensible) son espejismos que aumentan la sed si adelanté no me hagas caso a veces no puedo con la soledad Vamos despacio para encontrarnos el tiempo es arena en mis manos sé por tus marcas
cuanto has dejado para olvidar lo que hiciste sentir algo que nunca sentiste Sos el paisaje más soñado y sacudiste las más sólidas tristezas y respondiste cada vez que te he llamado Vamos despacio para encontrarnos el tiempo es arena en mis manos un lago en el cielo es mi regalo para olvidar lo que hiciste y sentir algo que nunca sentiste hacerte sentir
algo que nunca sentiste
cuanto has dejado para olvidar lo que hiciste sentir algo que nunca sentiste Sos el paisaje más soñado y sacudiste las más sólidas tristezas y respondiste cada vez que te he llamado Vamos despacio para encontrarnos el tiempo es arena en mis manos un lago en el cielo es mi regalo para olvidar lo que hiciste y sentir algo que nunca sentiste hacerte sentir
algo que nunca sentiste
comentarios viajeros
1. Me encanta el viajante.
2. jajajaja, ya lo sabía yo, que no ibas a poder resistirte al encanto de los libros. Felicidades por la nueva biblioteca y por el hábito de búsqueda de joyitas. Claro, colaboraremos con ello en cuanto nos sea posible.
3. Por cierto, hoy extrañé a perro mueto.
4. A veces, me da por hacer comentarios que no vienen muy al caso. Sabran ustedes perdonar a una viajera que divaga un poco por las tardes.
5. Hay calor y un poco de viento. En un rato saldré a comprar café y me daré cuenta, una vez más, de que me falta mucho por leer. Por suerte, siempre hay un minuto para darme la vuelta por la fábrica.
6. y final, si, los de coca cola nos copiaron lo de la fábrica.

Tengo ya una biblioteca... cosa curiosa, anteriormente, tenía una discoteca, pilas de discos que con el tiempo han pasado a un segundo plano -ya ven, la tecnología-, pero aún así, hay otros que por su diseño es dificil resistirse a tener.
El primer libro que tomé de este viaje fue una recopilación de obras de teatro del escritor Nadaista Gonzalo Arango -poeta Nadaista colombiano de los años '70-. Tres obras compiladas en una edición minimalista, que por cierto compré en La Candelaria, en el edificio del Fondo de Cultura Económica del recientemente fallecido arquitecto colombiano Rogelio Salmona. Lo terminé de leer en una semana y me pareció fascinante. Luego, vinieron el resto, se han sumado algunos regalos -como el reciente de Darío Fo que me obsequió Ades-, aunque he definido ya cuáles han sido mis favoritos. En primer término, Guadalupe años Sincuenta, del colectivo teatral La Candelaria -Bogotá-, Los papeles del Infierno, de Enrique Buenaventura, así como otros más ilustrativos como Arquitectos a Escena, El Teatro Malandro de Omar Porras o el Diccionario del Teatro de Patrice Pavis.
Esta pequeña guía serena no la escribo para nada más que compartir este amigable cambio en mi vida. Desde hace algún tiempo -y esto jamás me había sucedido-, frecuento librerías, aunque lamento que las ediciónes de libros de teatro sean casi nulas y sobre todo caras como un berraco.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)